Las buenas obras

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Las Buenas Obras

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Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. — Mateo 5.16, RVR60

¿Para qué existimos?

Muchas veces podemos divagar en nuestros pensamientos preguntándonos a nosotros mismos cuál es el motivo o el propósito de nuestra existencia. Quizá en momentos de crisis hemos pensado en que no deberíamos de existir, que la vida no tiene sentido, no le encontramos significado a nuestra existencia.

Muchas personas al desconocer su propósito o el fin principal de su existencia han tomado decisiones muy dolorosas y lamentables, incluso al grado de atentar en contra de sus propias vidas.

Esto suele suceder por el peso del pecado que nos agobia, por las consecuencias del pecado que nos atrapan más allá de lo que podíamos imaginar. Ignorar nuestro propósito es la razón principal por la que deambulamos de un lado hacia otro mientras transitamos en este mundo, probamos muchas maneras de satisfacer nuestros deseos o anhelos, sin embargo, jamás se puede obtener verdadero gozo en las cosas temporales, mucho menos si esas cosas están mezcladas con pecado.

Pero, Dios le ha dado propósito y sentido a nuestra existencia. Si existimos no ha sido por voluntad de nuestros padres, ha sido por voluntad divina que ahora estamos donde estamos.

El origen de nuestra existencia es Dios, y, el propósito de nuestra existencia es Dios.

Nuestra esperanza

Nuestra esperanza es Cristo. La obra de Cristo nos rescata de nuestra condición de condenación por nuestra rebelión constante y voluntaria ante Dios. Aparte de rescatarnos, quita el velo de nuestros ojos para que podamos ver el fin o el objeto principal de nuestra existencia.

El fin principal de nuestra existencia

Cuando nuestra ceguera es quitada entonces podemos ver la belleza que el Libro de Dios nos enseña:

  • Por qué fuimos creados,
  • Quién nos creó y
  • Para qué fuimos creados.

Ser parte de ese gran plan de un Dios Omnisciente es algo que simplemente no podemos explicar pero sí participar.

“Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, Y glorificarán tu nombre.” — Salmo 86.9, RVR60
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” — Romanos 11.36, RVR60
“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” — 1 Corintios 6.20, RVR60
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” — 1 Corintios 10.31, RVR60

“Dios nos creó para darle gloria a Él.”

¿Cómo glorificamos a Dios?

Podemos glorificar a Dios en nuestro diario vivir haciendo buenas obras.

  • ¿Me debo convertir en pastor para darle gloria a Dios?
  • ¿Si queremos glorificar a Dios, debemos empacar todo e irnos a otro país a servir como misioneros?
  • ¿O sólo glorificamos a Dios cuando cantamos los domingos canciones centradas en el Evangelio?
  • ¿Es Dios glorificado sólo cuando leemos nuestra Biblia y oramos?
  • ¿Existe alguna manera de glorificar a Dios todo el día, todos los días en nuestra vida ordinaria?

Jesús responde estas preguntas cuando Él dice:

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. — Mateo 5.16, RVR60

Nuestras buenas obras son como una luz, y cuando esa luz alumbra, refleja a Dios.  Cuando las personas vean esa luz no dirán: “wow, que pilas es él” o “ella es sorprendente”. Las personas verán a Dios y dirán: “Él es maravilloso”

  • No glorificamos a Dios sólo cuando hablamos de Él o,
  • Cuando compartimos su Evangelio con otras personas o,
  • Levantamos las manos cuando adoramos en público,
  • Glorificamos a Dios haciendo buenas obras.

El apóstol Pedro dice:

“manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.” — 1 Pedro 2.12, RVR60

«Tus buenas obras hacen ver a Dios grande delante de un mundo que observa.» —Tim Challies Click To Tweet

¿Qué son las buenas obras?

Son acciones hechas para la gloria de Dios y el beneficio de otras personas.

La doctrina de las buenas obras a lo largo de la historia ha tenido dos comprensiones o dos formas en las que las personas las han entendido, una incorrecta y una correcta, una falsa y una verdadera.

  • 1.     La incorrecta o falsa es el entendimiento que tienen muchos de que por sus buenas obras pueden o han podido alcanzar la salvación. Que Dios los va a perdonar por las cosas buenas que han hecho.
    • a.     Pero la Biblia nos enseña en diferentes lugares que nadie es capaz de salvarse a sí mismo y que lo mejor de nosotros es considerado como nada para Dios en cuanto a nuestra salvación.
  • 2.     La correcta o la verdadera es entender que la salvación es por gracia solamente, es comprender que las buenas obras no aportan absolutamente nada en nuestra salvación, pero que las buenas obras si son un adorno de nuestra salvación.
    • «No es de las obras que hemos sido libertados por la fe de Cristo, sino de la fe en las obras, pues es una presunción tonta buscar justificación por medio de las obras. La fe redime nuestras conciencias, las rectifica y las preserva, puesto que por ella reconocemos la verdad de que la justificación no depende de nuestras obras, aunque las buenas obras ni pueden ni deben faltar, del mismo modo que no podemos existir sin alimento y bebida y todas las funciones de este cuerpo mortal.» —Martín Lutero
    • «Una verdadera fe en Jesucristo no nos permitirá estar ociosos. ¡No!, la verdadera fe es un principio activo, vivo, sin reposo, llena el corazón, para que éste no pueda sentirse tranquilo a menos que esté haciendo algo por Jesucristo.» —George Whitefield
«Una verdadera fe en Jesucristo no nos permitirá estar ociosos.» —George Whitefield Click To Tweet

Ya sabemos que las buenas obras son importantes y que le dan gloria a Dios, pero ¿Qué son esas buenas obras?

  • ¿Serán alimentar a los pobres y adoptar a los huérfanos solamente?
  • ¿Serán dar dinero a la iglesia o visitar a los ancianos en los asilos solamente?
  • ¿Cuáles son las buenas obras a las que fuimos llamados a hacer?

La Biblia nos asegura que las buenas obras son cualquier acción que se hace para el beneficio de otros y para la gloria de Dios.

  • Nosotros ya somos muy buenos haciendo cosas que nos benefician a nosotros mismos.
    • Desde nuestra infancia nos inclinamos a esforzarnos para nuestro propio beneficio.
  • Pero cuando Dios nos salva, nos da un corazón que se esmera por hacer el bien a otros.
    • Repentinamente, anhelamos hacer el bien a otras personas, incluso a un alto costo para nosotros mismos.
    • Esto fue exactamente lo que Cristo hizo en la cruz.
    • Y esto es lo que Jesús nos llama a imitar de Él.
  • Las buenas obras son entonces todas las acciones que hacemos para el beneficio de otros.
    • Si eres una madre, y simplemente abrazas y acaricias a tu bebé cuando llora, estás haciendo una buena obra que glorifica a Dios porque lo estás haciendo en beneficio de tu hijo.
    • Si eres un estudiante y eres aplicado en tus estudios, estás haciendo una buena obra que glorifica a Dios, porque lo que estás aprendiendo podrá y será usado algún día en beneficio de otras personas.
    • Si trabajas, y haces tu trabajo considerando a tus compañeros o clientes, estás haciendo buenas obras que dan gloria a Dios porque estás viviendo más allá de ti mismo haciendo lo que beneficia a otras personas.
  • No hay nada en esta vida que no se pueda hacer para la gloria de Dios.
  • Otra vez, esto es lo que Jesús nos llama a hacer en el Sermón del Monte:
    • “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” — Mateo 5.16, RVR60

¿Si somos personas pecadoras, podemos hacer buenas obras?

Sí. Los Cristianos pueden hacer buenas obras por la obra terminada de Cristo.

  • Como Cristianos, tenemos conciencia de nuestro pecado.
    • Sabemos que nuestras motivaciones no son perfectamente puras.
    • Que nuestros deseos nunca son perfectamente desinteresados.
    • Que nuestras acciones jamás son perfectamente justas.
    • Algunas veces ni siquiera sabemos nuestros motivos y
    • Otras veces ni siquiera queremos saberlos.
    • Si todo esto es cierto, ¿aun así podemos hacer buenas obras?
      • Sí, podemos hacer buenas obras.
      • Esta es una de las razones por las que Dios nos salva:
      • “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” — Efesios 2.10, RVR60
      • Es simple, Dios te salvó para que puedas hacer buenas obras y de esta manera darle gloria a Él.
      • Pablo a Tito:
      • “quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” — Tito 2.14, RVR60
      • Jesús rindió su vida por nosotros para que nosotros tengamos un celo genuino por hacer buenas obras.
  • Podemos hacer obras que le den deleite a Dios.
    • Dios está genuinamente complacido cuando hacemos buenas obras, incluso aunque no las hagamos a la perfección o sin desinterés o incluso cuando no sabemos los motivos correctos.
    • Incluso aunque nuestras mejores obras estén lejos de ser perfectas, Dios está complacido con ellas y las acepta con gozo.

¿En qué áreas de la vida debemos enfatizar las buenas obras?

Debemos ser intencionales en hacer buenas obras todo el tiempo en todas las áreas de la vida.

  • Si podemos darle gloria a Dios en todas las áreas, debemos darle gloria a Dios en todas las áreas.
  • No hay área en nuestra vida donde no podamos hacer bien a otros y no podamos darle gloria a Dios.
  • Pablo dice a los Corintios:
    • “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” — 1 Corintios 10.31, RVR60
  • Pablo diceTito:
    • “Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.” — Tito 3.8, RVR60
  • Pablo dice a Timoteo especialmente a las mujeres:
    • “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.” — 1 Timoteo 2.9–10, RVR60
  • Pablo dice a los Gálatas:
    • “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” — Gálatas 6.10, RVR60
  • Pedro dice que Dios nos ha dotado sobrenaturalmente para que podamos hacer bien a otros:
    • “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.” — 1 Pedro 4.10–11, RVR60
  • La Biblia es clara, en todo tiempo, en cualquier contexto, podemos hacer bien a otros, y debemos hacer bien a otros.

¡Cristo sea exaltado siempre!

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